Si organizando este viaje, los días parecen meses, ¡no os imagináis cuando pise el aeropuerto! Los minutos pasaban como horas. Deseando conocer las turquesas aguas que esta isla me tenían preparadas. Todavía no me creía que fuera a cumplir mi sueño. Aunque os tengo que desvelar que en realidad no lo iba a ser hoy.

Como ya os conté, llegamos al aeropuerto a las 15:45. Al salir nos esperaba un guía que sostenía un cartel con mi apellido, para trasladarnos. Este servicio, lo contrate previamente con el hotel. Una vez montados en el ferry ( Cuyo billetes pago el guía), tardamos 15 minutos en llegar a la Capital. Cuando baje de ferry, lo primero que percibí fue descontrol: motos, mucha contaminación, calles sin asfaltar, basura por el suelo, etc.

Este fue mi primer viaje fuera de Europa y conocer estas cultura me chocó bastante.

El guía agarro nuestras maletas y se atrevió a pasar las calles. Mientras, nosotros no entendíamos nada, ¿Tenemos que cruzar por medio de todo el caos?

Las miles de motos que conducen apenas frenan si te ven pasar así que agradecemos que nos llevara las maletas. Cuando busque un hotel en Male, buscaba el más barato y que tuviera buenos comentarios y este es el que elegí: Kaani lodge. El aspecto hasta llegar donde está la entrada es horrible. La calle en sí, es un poco siniestra. Por un momento pensé que me iban a secuestrar. Pero cuando entras y ves a otros turistas, se te pasa todo.

El hotel es pequeño, no tiene más que tres plantas. Es una habitación muy básica pero lo suficiente para pasar una noche. Ademas, teníamos wifi y a decir verdad fue la mejor conexión de todo el viaje.

El coste de una noche con desayunos incluido, traslados y tasas fue de 89 dólares. Llegamos con ropa propia del mes de noviembre en España, así que nos cambiamos y fuimos a buscar alguna playa bonita. Jajajaja que chiste os acabo de contar.

Ya había leído que Male no tiene una playa natural, aunque fuera artificial quería verla. No teníamos intención de bañarnos ya que no es biquini beach. Por el camino lo único que encontrábamos eran motos, motos y más motos.

 

Vamos paseando por lo he ellos llaman paseo marítimo y siendo de día no está mal. Conoces las costumbres y observas cómo te miran con cara de pocos amigos. Se me antojo pedirme un coco jugándomela a pillar una intoxicación por la poca higiene que veo en estos puestos. Me gusta probar cosas nuevas. Viendo que era misión imposible acabármelo mientras intentaba que no me atropellaran, decidí tirarlo en un barco de residuos que estaba parado en el puerto.

  

Encontramos la playa artificial. Un pequeño trozo de arena rodeado de rocas y espigón hecho con cemento y hormigón, después de este paseo ya se hacía de noche y buscamos por TripAdvisor una pizzería cerca de donde dormimos y fuimos a cenar allí. La pizzería era pequeña, muy acogedora y los dueños súper amables, decidimos pedir la cena para llevar y cenar tranquilos en el hotel.

Así fue nuestro primer día en las islas Maldivas. No fue una llegada espectacular, tampoco la repetiría pero es una experiencia mas y me ha gustado haberla vivido. He conocido la vida de la capital: sus costumbres, gastronomía, etc. En definitiva, si viajas a Maldivas ahórrate pasar una noche en la capital. Está bien conocerla ya que en unas 3 horas te da tiempo a verlo todo. Bajo mi punto de vista, Male es una ciudad muy explotada y eso es caótico. Toda la basura la tiran al mar o al suelo, no hay aceras, normas de circulación y las tuberías las tienen por fuera de la calle.

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