Hoy empieza una nueva escapada que 2017 me tiene preparado. Una escapada que como he dicho en anteriores post, es diferente al resto.

Para quien no lo sepa, viajo con tres personas a las que nunca he visto en persona además de con mi mejor amiga. En total somos cinco y todas con la misma ilusión de conocer nuevos lugares.

Ya desde que compramos los vuelos teníamos pensado esta ruta de que comienza hoy por Colmar.

Colmar es una ciudad de la región de Alsacia y cuenta con 67 956 habitantes, lo que la convierte en la tercera comuna alsaciana por número de habitantes después de Estrasburgo y Mulhouse. La ciudad cuenta con un rico patrimonio cultural.

Salimos del aeropuerto baden baden a las 13:00h con una sorpresa más que buena.

El coche de alquiler es un bmw X4.

Nuestra reserva la hicimos a través de rentalcars con la compañía sixt y al llegar allí nos ofrecieron mejores condiciones y este cochazo. Así que con toda la motivación del mundo nos ponemos gracias al GPS dirección a Colmar.

 

Desde el aueropueto a Colmar se tardan aproximadamente una hora y media pero cuando vas charlando y disfrutando del paisaje parece que han pasado 20 minutos.

Nos alojamos en el hotel Les Hauts de Colmar bastante cerca del centro.

Es un apartamento muy espacioso con una cocina inmensa y un salón amplio para cinco personas, qué pena nos daba pasar tan poco tiempo ahí.

Nada más llegar, soltamos las cosas y vamos para el centro de Colmar porque tenemos muy pocas horas de luz y además teníamos que comer algo.

El ambiente que se respira por todas las calles no está pagado para a quien le guste la Navidad esto es de película. Nos comimos algunos crepés salados para no perder tiempo y empezamos nuestro paseo conociendo cada rincón.

Colmar ofrece muchos mercados navideños así que conseguimos un folleto que te explican donde está cada uno de ellos y los espectáculos que ofrece este pueblo de cuento. A las seis de la tarde en la pequeña Venecia (La petit Venice) hay un espectáculo de niños cantando por ser el día de San Nicolas. Hemos llegado el día perfecto.

 

Mientras vemos cada mercado navideño con ganas de comprarlo todo, encontramos casas y árboles con luces navideñas y ahora nos damos cuenta porque es el pueblo más famoso.

En nuestro plan solo pasábamos una tarde en Colmar ya que lo bonito de este pueblo (Según habíamos leído) era por la noche. Pero viendo que cada calle es más bonita que la anterior decidimos pasar una mañana también y verlo de día.

La tarde se pasó volando y cuando nos dimos cuenta se hizo la hora de ver el espectáculo de la pequeña Venecia. Cuando llegamos nos encontramos a muchísima gente apelotonada en las barandillas y era imposible ver y oír nada.

Así que esperamos con paciencia a que la gente se fuera para avanzar poco a poco y poder ver algo.  El espectáculo se trata de un grupo de niños montados en góndolas mientras cantan y pasean por todo el canal.

Nosotras, como todo el mundo, nos pusimos donde empieza y después descubrimos que es mejor ponerse donde acaba, porque nadie esperan tanto tiempo y no hay apenas personas. Después de esto nos fuimos a cenar.

llegamos a las ocho y media, donde aquí ya es tarde para cenar y tuvimos que esperar a que se quedaran alguna mesa vacía. El restaurante es muy acogedor y había muchos españoles, además uno de los camareros sabía hablar español. Pedimos platos típicos de la carta que tenían una pinta increíble y estaban buenísimos.

Cuando salimos de cenar nos encontramos las calles casi vacías, parece otro pueblo y disfrutamos muchísimo más de las luces. Hay una zona muy muy famosa de Colmar que la tuvimos por momentos solo para nosotras. Y vaya lujo, porque parece otro lugar cuando no ves miles de cabezas de un lado para otro.

 

Así que os aconsejo que esperéis, que a partir de las ocho y media o nueve no hay apenas gente por la calle, aunque los mercadillos también lo cierran.

Cuando nos cansamos de hacernos fotos nos fuimos para nuestro apartamento y descansamos para el próximo día que se presenta muy ajetreado.